Vaginas rojas y enormes
como pulpos prehistóricos
Bocas muertas blasfemas
Bocas muertas blasfemas
y obscenas murmurando
látigos de lengua y odio
Supurando hiel rancia amarilla
Ojos lacrimógenos y torcidos
hacia el séptimo infierno...
Enamoramientos ácidos
de sudor saliva y vómito
Trituradas rojas y rotas...
las encías podridas de tanta
medicación salvaje y tóxica
libido inmóvil y congelado
boca seca pastosa y extraña
senil cansado y deprimido...
Erotismo seco y banal
enormes cucarachas
hambrientas de sangre humana
sanguijuelas amables vociferantes
como madres coquetas y neuróticas
padres silenciosos como mudos
abismos del amor vacío y decadente
Apetito insaciable de lucidez mental
el nervio óptico que no vislumbra
la espina dorsal agarrotada en su propia
existencia caprichosa quién quisiera ser
el cadáver de una puta o un drogadicto
hermoso elevado sublime y psicótico
De las rancias entrañas de mi madre
un recuerdo de sangre y ahogados gritos
naciendo de un agujero otro agujero
llorando entre espasmos de realidad...
un hijo depresivo sublime y bipolar
Porque te sonrío con la boca
inundada en sangre
y la mueca torcida entre
levedades y paranoias
en mi sarcófago una llave
hacia una lamentable catedral...
en mis manos manchas
de sudor amarillo y lágrimas
y entre mis perversiones
la más obesa de ellas...
negruzco vapor de amor
que todo lo corrompe
como ancianos hambrientos...
empastillado... qué vergüenza
Busco desesperadamente
una musa enorme y mórbida
que de sus pechos de crueldad
y cinismo alimente
mi más sórdida necesidad
de maldad y aversión
una teta enorme y llena
de venas azules que alimente
mi profundo deseo de odiarlo
y maldecirlo todo
Grotescos pechos desesperados
de mujerzuelas de tetas infantiles
Qué asco me da vuestro vapor...
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